De eso no se habla, ella o él lo intuyen. Se va a dar cuenta, ya me conoce,sabe quien soy, le conté mi vida....y así podemos seguir en el juego de las adivinanzas.
Donde los dos pierden, es fácil, me gusta esto, quiero esto, aquello me hace feliz, esto otro me disgusta, te cuento que siento, te digo que me da placer y que me hiere.
Entonces la pareja va creciendo en el encuentro, sin adivinanzas.
Fácil, breve, verdadero, vale la pena construir sin bolas de cristal.
domingo, 26 de septiembre de 2010
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